Hay goles que no se piensan, se ejecutan. Y cada cierto tiempo, la inspiración argentina decide cruzar las piernas. Casi 80 años después de que aquel gesto comenzara a escribir su historia en el fútbol de su país, encontró a Joaquín Pereyra en PayPal Park. El mediocampista firmó quizá el mejor gol de la Jornada 22 y encendió la victoria 5-1 de Minnesota United ante San Jose Earthquakes. La realidad es que la rabona puede cambiar de escenario, pero aún conserva su acento argentino.
Todo se originó en Argentina
Empezó en 1948, Ricardo 'Beto' Infante, futbolista de Estudiantes de La Plata, marcó ante Rosario Central cruzando una pierna por detrás de la otra. La jugada terminó asociándose con la expresión argentina “hacerse la rabona”, utilizada para referirse a faltar a clase. Casi ocho décadas después, el fútbol cambió muchísimo; la travesura sigue siendo la misma.
De Lamela a Pereyra
Maradona, Di María y tantos otros hicieron de la rabona parte de su repertorio, pero Erik Lamela terminó convirtiéndose en uno de sus grandes embajadores: primero con aquella locura ante Asteras Tripolis y, años después, llevándola hasta un Premio Puskás con su gol frente al Arsenal en el derbi del norte de Londres de 2021. Ahora Pereyra escribió su propia versión en MLS: rabona, doblete y una noche en la que hizo de PayPal Park su escenario.
¿Otra rabona para el Puskás?
Ahí está la conversación que deja abierta.
El argentino no solo marcó un gol a otro nivel, sino que revivió una jugada con historia y la volvió a poner frente al mundo desde la MLS. Si será suficiente para entrar en la carrera por el Puskás, lo decidirá el tiempo.
Pero la conexión ya está hecha: Infante la hizo famosa, Lamela la llevó al Puskás y Pereyra acaba de escribir su propia versión. La rabona cambió de generación y de continente, pero no de acento.
Curiosamente, Infante, marcó ese primer gol de rabona a Rosario Central, equipo que formó a Joaquín en las inferiores.
Galaxy también quiso dejar su firma
La Jornada 22 encontró dos maneras distintas de hacer que un gol también sea arte. Mientras Pereyra cruzaba las piernas en California, Maya Yoshida decidió darle la espalda al arco en Montréal. El central japonés controló dentro del área y definió de taquito para poner momentáneamente 2-1 al LA Galaxy en un partido que terminó 2-2. Fue apenas su séptimo gol en 91 partidos de temporada regular en la MLS, pero probablemente ninguno tuvo tanto estilo, como el que concretó hoy.
