Hay regresos que se anuncian con un gol. Otros necesitan algo mucho más sencillo: volver a pisar una cancha. Alonso Martínez llevaba casi diez meses esperando ese momento. Cuando el costarricense reapareció con New York City FC en el triunfo de 2-0 sobre Real Salt Lake, el marcador casi pasó a segundo plano. Era el regreso de un delantero que se había despedido de 2025 como una de las grandes figuras latinas de MLS y que desde noviembre llevaba peleando por recuperar aquello que parecía tan natural para él: correr, atacar espacios y volver a sentirse futbolista. De Nueva York a Costa Rica, su entrada se sintió como un abrazo pendiente.
Una temporada que merecía otro final
La lesión llegó cuando Martínez atravesaba el mejor momento de su carrera.
En 2025 fue elegido MVP de NYCFC después de marcar 19 goles entre temporada regular y Playoffs. Había comenzado el año con cuatro tantos en sus primeros cinco partidos, firmó un hat-trick ante FC Dallas y terminó convertido en la referencia ofensiva de un equipo que volvió a competir entre los mejores del Este. En los Playoffs tampoco se escondió: marcó en dos de los tres partidos de la serie ante Charlotte FC y ayudó a New York City a seguir avanzando.
Todo se detuvo pocos días después.
El 13 de noviembre, jugando para Costa Rica ante Haití en las eliminatorias mundialistas, Martínez sufrió la rotura del ligamento cruzado anterior de la rodilla derecha. La operación llegó semanas después y comenzó una recuperación que se extendió prácticamente durante toda la temporada 2026.
La crueldad estuvo en el momento. Martínez no se lesionó intentando recuperar una versión perdida de sí mismo. Se lesionó cuando ya la había encontrado.
Había pasado de ser una alternativa ofensiva a convertirse en uno de los delanteros más productivos de MLS. Sus 17 goles de temporada regular en 2025, más dos en los Playoffs, confirmaban que lo realizado un año antes no había sido una casualidad.
NYCFC también necesitaba verlo de nuevo
Mientras Martínez trabajaba lejos de los focos, NYCFC tuvo que aprender a vivir sin su goleador.
El equipo llegó a Utah después de siete partidos sin ganar en MLS y ubicado alrededor de la línea que separa a los equipos de Playoffs del resto. La victoria ante Real Salt Lake, con goles de Nicolás Fernández Mercau y Luighi, rompió finalmente esa racha. Y en los minutos finales apareció otra noticia quizá igual de importante pensando en lo que viene: Alonso volvió a jugar.
No había necesidad de pedirle un gol. Ni siquiera de pedirle demasiado.
Después de una lesión así, la primera victoria consiste simplemente en estar ahí.
NYCFC recupera ahora una pieza que conoce perfectamente el área, que presiona, corre detrás de los centrales y que durante dos temporadas demostró una capacidad especial para convertir pocas oportunidades en goles. El proceso seguirá requiriendo paciencia, pero tener nuevamente al número 16 disponible modifica las posibilidades de un ataque que ha tenido que reinventarse durante su ausencia.
Y ahora viene el Derby
El calendario tampoco pudo elegir un escenario más apropiado.
El próximo viernes, NYCFC recibe a Red Bull New York en Yankee Stadium para otra edición del Hudson River Derby (7:30pm ET | Apple TV).
Martínez conoce bien lo que significa ese partido. En el primer Derby de 2025, abrió el marcador con un potente disparo desde fuera del área y después asistió a Maxi Moralez. Fue una de esas actuaciones que ayudaron a convertirlo de buen delantero en referente de la afición.
Nadie debería exigirle repetirlo inmediatamente. Después de casi diez meses fuera, cada minuto será parte de una reconstrucción.
Pero hay algo especial en que su regreso ocurra justo ahora.
Alonso Martínez volvió. NYCFC recuperó a su goleador, MLS recuperó a una de sus estrellas latinas y Costa Rica puede volver a mirar hacia Nueva York y reconocer aquella camiseta celeste con el 16 corriendo hacia el área.
Bienvenido de vuelta, Alonso. El Derby te estaba esperando.



