Carlos Vela no regresa a LAFC con la camiseta puesta, sino con una responsabilidad diferente, que pocos se atreven a asumir: como propietario y embajador, ahora construye el futuro del club y extiende su influencia hacia la comunidad latina que lo sigue desde Los Ángeles hasta México y toda Norteamérica. Su rol no es simbólico; es un regreso con voz propia, un guiño a un legado que él mismo ayudó a forjar. Y aunque oficialmente se retiró en 2025, su despedida como jugador ya había sido un indicio de lo que venía: el 27 de octubre de 2024, apenas unos minutos en un partido de Playoffs contra Vancouver Whitecaps, sin ovaciones ni despedidas estruendosas, solo un gesto silencioso, como si supiera que su historia con Los Angeles Football Club no terminaba con el silbato final y que su partido más largo apenas comenzaba.
“Para mí, LAFC siempre ha sido más que un club: es mi hogar”, dijo Vela al aceptar su nuevo cargo. “Desde el primer día, nos propusimos construir algo especial para Los Ángeles, y estoy increíblemente orgulloso de lo que hemos logrado juntos. Convertirme en propietario es un honor y una responsabilidad que me tomo muy en serio. Me entusiasma seguir apoyando al club, a nuestros jugadores y a nuestros aficionados mientras continuamos construyendo el futuro”.
De los récords a la mesa de decisiones
Vela no necesita presentación:
- 34 goles en la temporada récord de 2019 (un récord que nadie igualó)
- MVP de la MLS, Botín de Oro ese mismo año
- Líder del título de la MLS Cup 2022
- Protagonista en los Supporters’ Shield de 2019 y 2022
- Finalista de la Copa de Campeones de Concacaf en 2020 y 2023
Un ícono latino en Los Ángeles
Sus números impactan. Pero su legado no se mide en estadísticas: se mide en conexión. Con la ciudad, con la afición latina de Los Ángeles, con México, con cada hincha que se ve reflejado en su historia.
Hoy, Vela no solo observa: decide. Propietario y embajador, imprime su visión en cada reunión, cada evento, cada iniciativa. No es un adorno; es influencia real, definiendo identidad, proyección y crecimiento. La misma autenticidad y liderazgo que lo hizo imparable dentro de la cancha ahora marca el rumbo del club.
“El impacto de Carlos en LAFC va mucho más allá de los goles y los trofeos”, afirmó John Thorrington, co-presidente y gerente general de Los Angeles Football Club. “Simplemente, este club no sería lo que es hoy sin él. Desde el principio ayudó a definir nuestra identidad, nuestro estilo de juego y nuestra conexión con la ciudad. Como propietario seguirá influyendo de manera importante y nos enorgullece que su legado continúe como parte de nuestro futuro”.
Entre L.A. y México, un puente vivo
Si hay algo que define esta etapa de Vela es su poder de unir, de enlazar, de poner en la misma sintonía. Él es el puente que une culturas y mercados, un referente natural para la comunidad latina: desde México hasta Estados Unidos. Conoce a la afición, entiende sus pasiones, habla su idioma más allá de las palabras; por eso su rol como embajador no es un gesto ornamental, sino una estrategia viva que refuerza la identidad 'Negro y Oro' y proyecta al club hacia audiencias que pocas figuras podrían alcanzar.
Sigue el camino que otros astros eligieron
El crack mexicano comparte esta tradición con otros grandes del deporte: David Beckham, que tras su paso por LA Galaxy se convirtió en propietario de Inter Miami; Michael Jordan, leyenda de Chicago Bulls y desde hace tiempo dueño de los Charlotte Hornets; o Tom Brady, multicampeón de NFL y propietario minoritario de Las Vegas Raiders. Pero Vela tiene un matiz único: su influencia nace desde dentro, desde el corazón del club que ayudó a fundar y que conoce como pocos. No llega como un forastero con poder, sino como un puente legítimo que conecta el pasado con el futuro, la cancha con la estrategia, la pasión con la visión empresarial.

La pasión que se convierte en estrategia
Su rol trasciende la presencia en eventos y la firma de documentos. Vela tiene voz en decisiones estratégicas y culturales, aportando perspectiva sobre la identidad del club y su proyección global, sin asumir la gestión operativa diaria. Cada acción, cada aparición, cada conversación con la comunidad latina es un recordatorio de que la influencia también se mide en autenticidad y cercanía.
Es allí donde la identidad latina se convierte en ventaja competitiva: Vela entiende el pulso del público, sabe cómo acercar a la afición, cómo hacer sentir a México, Los Ángeles y el mercado latino de Estados Unidos parte de la historia de LAFC. Su figura es la garantía de que la cultura, la pasión y la estrategia pueden coexistir y potenciarse.
Jugando un partido más largo
Hoy, Carlos Vela ya no se mide en goles ni trofeos. Su legado ahora se mide en impacto, alcance y relevancia cultural. Cada decisión que toma, cada proyecto que impulsa, cada evento en el que representa al club es un paso más en un partido que dura toda la temporada, todos los años, y que se juega en las gradas, en los medios y en la mente de quienes aman al fútbol y a la comunidad que lo abraza.
Ser propietario y embajador no es solo un título: es una declaración de intenciones, un guiño a la identidad latina que él representa y un recordatorio de que LAFC no solo pertenece a Los Ángeles, sino a todos los que lo viven con pasión desde México, Estados Unidos y toda la región. En este nuevo capítulo, Vela sigue siendo protagonista, solo que ahora juega un partido más largo, más complejo y, quizás, más decisivo que cualquier Playoff: moldear el futuro del club que ayudó a fundar, asegurándose de que cada paso conserve la misma autenticidad, pasión y audacia que lo convirtió en ídolo.
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