¿Sabía Pep Biel que terminaría con un mural propio en las calles de Charlotte, en Carolina del Norte? Difícilmente. Hace dos años de eso, de que el mallorquín tuviera que decidir en cinco horas si cruzaba el Atlántico o no. Fue un riesgo y lo que vino después nadie lo vio venir: hoy es el jugador con más participaciones de gol en la historia del club y una figura con tanta grandeza que se arraigó en la identidad de la ciudad muy rápido.
Su rostro ocupa un mural en la ciudad y ya es un futbolista que quedará por siempre en la historia de Queen City.
Captura del mural tomada del video de Charlotte FC.
"El pequeño mago"
En el video del mural, se ve al artista local de la ciudad, Valentín Ramirez, cumplir su sueño de pintar para el club que sigue, además de haber conocido en persona a Pep Biel, el enganche de CLT. Fue el tributo perfecto al Mes de la Herencia Hispana.
José Valentín Ramírez Cardiel creció en Charlotte. Sus padres llegaron de Guanajuato, México, y él ha trabajado para que el arte de creadores latinos tenga más espacio en la ciudad. Esta vez retrató a un futbolista que vino de Mallorca y también terminó haciéndose un lugar aquí.
Pep levantó el teléfono para tomarle una foto al mural.
Debe de ser extraño guardar en el celular la prueba de que una ciudad ya te lleva en sus calles.
Pero supongo que cuando te conviertes en la estrella de un equipo, es un gaje del oficio, que en realidad representa todo lo que haz logrado.
En este caso, no solo el amor de los fanáticos, sino también, formar parte de la identidad de un equipo completamente. Dentro de la cancha y con el cariño fuera de ella.
Cuando batió el récord de más contribuciones en la historia de la franquicia (24 G y 25 A) ante FC Cincinnati 3-3, el pasado 12 de septiembre, Dean Smith, entrenador de Charlotte FC, lo dijo en unas breves pero exactas palabras: "Él es muy importante, es nuestro pequeño mago".
Y tiene que sentirse así para los fanáticos de un equipo que lo ha visto hacer todas estas cosas desde 2024.
'El Mago de Mallorca', ahora también es el Mago de Charlotte.
"Desde el primer día se sintió especial"
Esas fueron las palabras de Pep Biel, que desde su llegada al club, sintió que sería especial. "Un honor ser parte de la historia del club, y todavía estoy en eso, gracias por el amor", dijo en sus redes sociales.
El español venía del Olympiacos a buscar un cambio y la posibilidad de difrutar jugar a la pelota donde mejor lo hace, en el mediocampo, así lo contó en su presentación. Creo que en ese momento no podría saber que dos años después, se fotografiaría frente a un mural suyo.
Primero fue un préstamo de cuatro meses, después vino un 2025 excepcional con 10 goles y 12 asistencias.
En 2026 ya suma 12 goles y 10 asistencias. Solo tres jugadores de MLS han alcanzado los dos dígitos en goles y asistencias en ambas temporadas: Messi, Evander y Pep Biel.
Lo que empezó como una cesión terminó convertido en un contrato permanente y este año, además, fue elegido para jugar el MLS All-Star Game en Charlotte.
Pero fuera de cualquier número que ya lo hizo grande en La Corona, está el cariño.
El cariño también hace ídolos
Cuando llegó desde Olympiacos, Pep decía que necesitaba un cambio y quería volver a disfrutar jugando por el centro. Esa palabra, disfrutar, volvió a aparecer cuando le preguntamos en MLS Español qué le diría a un niño que sueña con ser futbolista: "el fútbol nace de algo bonito, y lo principal es disfrutar".
Le mandaba un mensaje a los niños que sueñan con jugar a la pelota, pero es difícil no recordar al jugador que llegó a Charlotte buscando precisamente eso.
Usó otras palabras para describirlo a Diario As: "Cuando un jugador se siente a gusto y tratado con cariño, las cosas se dan bien. Y está pasando", eso fue hace un año.
Eso quizás nos ayuda a interpretar mejor si se trata de lo que hizo en Charlotte, cómo Charlotte lo hizo sentir, o lo que generó en los fanáticos de The Crown. Es difícil decir, otra vez. Es pura interpretación.
Pero ya hemos visto otras leyendas de la liga que han pasado por algo parecido, con sus niveles, claro.
Cuando el cariño se vuelve legado
Maxi Moralez conoce ese cariño. En Nueva York, lo que hizo en la cancha le ganó el respeto de los hinchas y un lugar en la identidad de New York City FC.
El argentino llegó en 2017 y fue parte de la primera MLS Cup del club en 2021. Después se fue a Racing, volvió a Nueva York y, al renovar para 2026, dijo: «Este club es mi casa». Y así lo es.
Con Maxi en la cancha, los hinchas esperan que pase algo cada vez que recibe la pelota. Por algo es el máximo asistidor de la historia de NYCFC y el jugador con más participaciones de gol contando todas las competiciones.
Diego Valeri también conoce ese cariño. Llegó a Portland sin conocer la ciudad y, después de nueve temporadas con los Timbers, su nombre quedó inscrito en el Anillo de Honor de Providence Park.
Pero antes de quedar escrito en el estadio, estuvo pintado en la tribuna. En 2015, la Timbers Army desplegó un tifo con su retrato y la palabra Troesma: «maestro» dicho al revés, como en el habla porteña. La idea había nacido de un argentino en Portland.
El argentino contó que aquel gesto lo hacía sentir en casa y prometió esforzarse por ganar un título para esa gente. Meses después marcó en la final que les dio a los Timbers su primera MLS Cup. En 2017 fue elegido MVP de la liga.
Son historias construidas durante muchos años. La de Pep lleva poco más de dos en Charlotte. Por eso su mural sorprende tanto.
La ciudad ya encontró una forma de decirle que pertenece.
La historia que todavía puede escribir
Hay un cruce entre Pep y uno de esos ídolos. El NYCFC de Maxi eliminó a Charlotte en la primera ronda de los playoffs de 2025. En el partido decisivo, Moralez asistió uno de los goles. Ahora el club de La Corona vuelve a mirar hacia la postemporada desde el cuarto lugar del Este, con una barrera pendiente: nunca ha llegado a una semifinal de conferencia.
Biel ya le dio al club números que nadie había alcanzado.
¿Podrá ser también el protagonista que lo lleve más lejos que nunca?
Charlotte ya convirtió a Pep Biel en parte de su paisaje, de su ciudad, de su identidad. La próxima imagen que sueña su gente todavía tiene que ganarse en la cancha.



