¿Qué tienen en común Kei Kamara, Landon Donovan y Clint Dempsey? No solo son parte del Olimpo de goleadores históricos de MLS, sino que también los une su profundo aprecio por la comunidad latina de Estados Unidos, que los aceptó desde niños o adolescentes y que los incluyó en el fútbol.
Los latinos somos de los que sienten que si sudas la camiseta y sabes tratar a la pelota, ya eres de los nuestros. Aquí el "pasaporte" es el talento, y el "idioma" es el gol. Dempsey, Donovan y Kamara lo entendieron: en el barrio, no importa de dónde vienes, sino qué tanto dejas en la cancha. El fútbol es el único lenguaje que no necesita traducción para unir al mundo.
Kei Kamara: "El fútbol me salvó"
Antes de convertirse en el segundo en la lista de goleadores históricos de MLS (146) y el jugador que ha representado a la mayor cantidad de clubes de la liga (12), Kei Kamara era un humilde inmigrante de Sierra Leona que aterrizó en el sur de California a los 16 años. En una tierra desconocida, sin hablar el idioma y sin conocer a nadie, no fue fácil su adaptación.
Ahí es donde entró la comunidad latina, que lo acogió y le facilitó su aclimatación a la vida en Estados Unidos y lo sumergió totalmente en el fútbol.
"Esa aceptación que recibí de mi comunidad latina en LA fue lo que me ayudó en el fútbol", dijo Kamara en una entrevista con Vamos Network. "Encontré un ambiente con mexicanos, peruanos, salvadoreños donde nuestros acentos eran igual de malos, pero usamos el fútbol para pasar el rato y encontré mi comunidad con ellos".
Esa buena recepción de vecinos y conocidos hizo que Kamara pudiera pensar en el fútbol como algo más que un modo de diversión y evasión. A pesar de llegar con timidez e inseguridad sobre su futuro, Kamara logró dejar un legado en MLS, convirtiéndose en uno de los 13 jugadores de MLS en sumar por lo menos 100 goles en la liga y uno de los 15 en jugar por lo menos 400 partidos.
Después de una carrera extraordinaria de 20 años, Kamara anunció su retiro del fútbol profesional, poniéndole fin a una de las historias de éxito más cautivadoras de MLS. En esa épica, la comunidad latina escribió un capítulo sumamente importante.
"El fútbol me salvó cuando llegué a LA porque, como saben, crecimos acá en medio de las pandillas, violencia y todo eso, pero el fútbol me salvó", dijo Kamara.
Landon Donovan, el ícono del USMNT con peso en México
El premio que se le da todos los años al mejor jugador de MLS lleva su nombre por buen motivo. Detrás de Chris Wondolowski y Kamara, Landon Donovan es el tercero en la lista de goleadores históricos de MLS con 145 tantos a su nombre. Además, levantó seis MLS Cups (cuatro con LA Galaxy y dos con San Jose Earthquakes), dos Supporters' Shields (ambos con LA Galaxy) y una US Open Cup (también con LA Galaxy). Si se tuviera que elegir a un GOAT de la MLS, sin duda sería él.
Pero antes de todo eso, la historia tuvo que comenzar en algún lugar. Ese lugar se llama Redlands, California, una ciudad a una hora de Los Ángeles. En su niñez, Donovan se la pasó jugando con niños y muchachos latinos en el sur de California, que le ayudaron a aprender a hablar español. Fue ese vínculo cultural y su estilo de juego veloz e inteligente que generaron mucho respeto por él del público mexicano, aunque él los aterrorizaba en los partidos de rivalidad entre el USMNT y El Tri. Donovan es un personaje imposible de obviar en la historia de MLS. No solo llegó a jugar en LIGA MX con el Club León, sino que siempre reconoció el papel de sus amigos y conocidos de la infancia que comenzaron a formarlo como estrella del fútbol norteamericano.
Clint Dempsey: de las caravanas a ser campeón
Uno de los nombres más icónicos del fútbol estadounidense, Clint Dempsey, tuvo mucha influencia latina en el comienzo de su historia en el fútbol. El exjugador del USMNT nació en la pequeña ciudad de Nacogdoches, Texas, donde él y sus hermanos crecieron jugando fútbol con los inmigrantes latinos que vivían en el mismo parque de caravanas. Su familia no tenía mucho dinero, lo cual obligó a su salida del club juvenil Dallas Texans hasta que algunos padres de sus compañeros de equipo les ayudaron con los gastos, como se cuenta en el documental "You Don't Know Where I'm From, Dawg", estrenado recientemente. Dempsey comenzó a curtirse como futbolista ante niños y vecinos mexicanos e inmigrantes latinos.
Su estilo de juego se caracterizó por la versatilidad y un estilo muy dramático, intentando frecuentemente realizar golazos atrevidos y jugadas inesperadas. Esto vino directamente de lo que él hacía como adolescente en sus ligas locales donde jugaban muchas personas nacidas en México.
Fue esto lo que ayudó a forjar una leyenda que, después de ganarse el premio al Rookie del Año (ahora el Jugador Joven del Año) en 2004 y ser nombrado un All-Star tres años consecutivos (2004-2006), se fue al Fulham y luego al Tottenham Hotspur de la Premier League y se convirtió en uno de los mejores futbolistas estadounidenses en la historia.
Todos bienvenidos
El fútbol es más que un juego: es conexión, comunidad y un puente que conecta a gente de orígenes diferentes como nada más lo hace. Es lo que abraza al inmigrante con algo conocido en un mundo totalmente distinto, lo cual explica su importancia dentro de la comunidad latina.
Pero esta comunidad no se cerró a los demás — al contrario, se abrió para incluir a personas que no tienen ninguna conexión latina. Abrió sus puertas a un chico estadounidense que solo quería aprender a jugar, a uno que no tenía el dinero para pagar su cupo en un club juvenil y a un emigrante africano que ni tenía modo de comunicarse con ellos cuando primero llegó. Así como estas leyendas se acercaron al fútbol en Estados Unidos a través de las comunidades latinas, lo han hecho muchos más.
Los amantes del fútbol nunca están solos. Son parte del club más grande del planeta donde pueden encontrar amistades en lugares inimaginables. No importa de dónde vienes, porque en la cancha todos hablamos el mismo idioma: fútbol.



