Gerardo Martino está refundando a Atlanta United.
Puede ser una afirmación que suene un poco rimbombante, pero Las Cinco Bandas patearon el tablero, y en los últimos días de la Copa del Mundo 2026, se mueven para salir de las últimas posiciones de la Conferencia Este.
Lo que asomó a comienzos de la temporada, se confirma ahora con fuerza: Martino entendió que para recuperar al equipo en este momento necesita jugadores sudamericanos curtidos y con carácter, con el objetivo primario de fortalecer al plantel de atrás hacia adelante. Con inteligencia y conocimiento, 'Tata' cambia el paradigma que él mismo creó para llevar al club al éxito de la MLS Cup 2018.
Por eso Atlanta anunció en las últimas horas las llegadas en fila del defensor chileno Paulo Díaz (quien llega como agente libre, tras jugar durante años y ser varias veces campeón en River Plate), y del paraguayo Júnior Alonso (libre de Atlético Mineiro).
Díaz es un defensor central moderno, agresivo y de gran técnica individual, con salida limpia desde el fondo, anticipación y lectura de juego. Con 31 años, el internacional chileno puede dar mucho en MLS y bajo un técnico que lo conoce.
En Alonso lo que más impresiona es su condición física como central, con perfil zurdo. Atlanta gana solidez en liderazgo, voz de mando y posicionamiento de la última línea.
Son dos movimientos que respondan a este nuevo patrón, que se inició meses atrás, con el retorno de Martino al banquillo del club rojinegro.
En ese momento llegaron el lateral Elías Báez, el polifuncional volante defensivo Tomás Jacob y el experimentado arquero Lucas Hoyos. Es un giro importante en la filosofía de la franquicia. En este momento, Atlanta United se rearma de atrás hacia adelante, hablando puro español y metiendo pierna fuerte.
En busca de una nueva fórmula
Martino es un personaje fundacional, no solo en Atlanta, sino en toda MLS. Fue él quien 'inventó' el modelo que fue clonado en infinidad de veces: incorporar al #10 sudamericano desequilibrante o el extremo picante (Miguel Almirón, Ezequiel Barco, Thiago Almada) para potenciarlos en MLS y luego transferirlos al mercado de Europa. La necesidad oblga a 'Tata' a pensar diferente en este momento.
Lo que parece claro después de esta llegada masiva de nuevos jugadores al Mercedes-Benz Stadium es que el diagnóstico dictaminó que Atlanta carecía de oficio defensivo. En este momento, el club no busca potencial de reventa, sino profesionales que sepan manejar los tiempos de un partido. Hoy eso es más necesario en el club que un jugador desequilibrante a la ofensiva. Martino rompió el molde corporativo para volver a la raíz competitiva del fútbol sudamericano.
Refundación en 2026
Este no es un año cualquiera: es la temporada en la que los ojos del planeta se posaron en Estados Unidos por el Mundial. MLS entró en una fase de madurez y exigencia extrema. Con el regreso de Martino -después de varios sinsabores- Atlanta necesita enderezar el rumbo, con resultados tangibles a corto plazo.
Sumar a Paulo Díaz (libre tras siete temporadas ganándolo todo en River) y a Júnior Alonso (viniendo de liderar a Paraguay en la Copa del Mundo) tiene que ver con ese intento de intentar arrebatar momentos positivos a este presente.
En el 2026 de MLS, los nombres rutilantes en ataque ya no garantizan títulos si tu zaga regala ventajas. 'Tata' comprendió antes que nadie que la escena para su equipo cambió: hoy la solidez se paga más cara que la fantasía.
El factor cultural: La reconstrucción de la identidad latina
Hay un componente identitario innegable. Cuando Atlanta United nació y salió campeón con Martino, su identidad era un bloque monolítico sudamericano que conectaba de inmediato con la enorme comunidad hispana de la ciudad. Ese romance generado en 2017 y 2018 poco a poco se había enfriado.
Al armar una columna vertebral con Hoyos en el arco, Jacob, Díaz, Alonso y Báez, Martino no solo monta una muralla; está metiendo a medio equipo de una Copa Libertadores en los vestuarios de la MLS. Es la cultura del "cuchillo entre los dientes", del liderazgo natural (Alonso reencontrándose con Miguel Almirón) y de hablar el mismo idioma a la hora de mandar. El público de Atlanta no solo quiere ganar; quiere ver un equipo valiente, que compita y muerda en cada sector. Es una declaración de principios cultural la que estamos presenciando.
¿Qué conversación abre este 'nuevo' Atlanta?
La pregunta es inevitable: ¿Se terminó la era del "fútbol champagne" y las promesas en Atlanta?
Esta movida de Martino abre una nueva discusión en MLS: ¿Serán más rentables la jerarquía defensiva y la veteranía de Sudamérica que el scouting de jóvenes? Si Martino logra meter a este equipo en los Playoffs. muchos verán en esta decisión un nuevo 'manual de instrucciones' en MLS, y muchas otras franquicias podrán replantearse sus proyectos.
Por un tiempo, 'Tata' cerró la joyería en Atlanta para abrir la fábrica de cemento. Hasta nuevo aviso, de mitad de cancha hacia atrás, vuelve a mandar Sudamérica.
Atlanta United visitará el viernes por la noche a Nashville SC en uno de los partidos de reinicio de la temporada regular de MLS, antes de la final del Mundial 2026 (8:10 pm ET | Apple TV, FOX, FOX Deportes).

