David Beckham, Robbie Keane y Landon Donovan convirtieron al LA Galaxy en una dinastía. Ahora, Chucky Lozano, Marco Reus y Sergi Roberto quieren devolverle esa mística al club más ganador de MLS. El mexicano marcó, el alemán repartió tres asistencias y el español también anotó en la goleada 4-1 sobre Austin FC, una exhibición que mantiene vivo el sueño de los Playoffs. Las estrellas están respondiendo. La pregunta es si este nuevo trío, con una trayectoria destacada en el fútbol europeo, puede recuperar aquella grandeza que convirtió a Los Ángeles en la capital del fútbol estadounidense.
El equipo de Greg Vanney llegó a la penúltima jornada fuera de los puestos de clasificación, pero respondió con autoridad en Dignity Health Sports Park. Con 44 puntos, escaló provisionalmente al séptimo lugar de la Conferencia Oeste, aunque todavía depende de los resultados de sus competidores.
Y el momento no pudo ser más oportuno: la temporada regular está por terminar y el seis veces campeón de MLS vuelve a encontrar argumentos para creer.
De Beckham, Keane y Donovan a una nueva constelación
Hubo un tiempo en que enfrentar al Galaxy significaba medirse con una colección de figuras internacionales acostumbradas a ganar.
Beckham aportó la dimensión global que transformó la imagen de MLS. Keane llevó su instinto goleador desde la Premier League y Donovan se convirtió en el gran referente estadounidense de aquella generación.
Bajo la dirección de Bruce Arena, el Galaxy conquistó tres MLS Cups entre 2011 y 2014, las primeras dos con Beckham todavía en el equipo. Aquella dinastía dejó una huella que trascendió los títulos: convirtió la expectativa de ganar en parte de la identidad del club.
Hoy, los herederos de esa tradición tienen otros nombres y recorridos.
Chucky Lozano conquistó la Eredivisie con PSV Eindhoven y protagonizó el histórico Scudetto del Napoli en 2023. Sergi Roberto ganó dos Champions League con Barcelona, acumuló siete títulos de LaLiga y posteriormente contribuyó al crecimiento del Como italiano. Reus fue el emblema del Borussia Dortmund durante más de una década, disputó dos finales de Champions League y ya conquistó la MLS Cup 2024 con el propio Galaxy.
Son tres trayectorias distintas, unidas por la experiencia de competir en escenarios donde ganar representa una obligación.
Tres asistencias de Reus y el regreso del Chucky
Frente a Austin, esa experiencia se tradujo en fútbol.
Reus fue el conductor de la ofensiva con tres asistencias. Una de ellas encontró a Lozano, quien marcó al minuto 38 en su regreso a la alineación tras recuperarse de una lesión.
El mexicano volvió a demostrar su capacidad para atacar los espacios, mientras el alemán asumió el control de las conexiones ofensivas. Sergi Roberto también apareció en el marcador, aportando desde el mediocampo la inteligencia táctica que desarrolló durante su extensa carrera europea.
João Klauss, autor del primer gol, también fue parte de una actuación colectiva en la que las individualidades encontraron la manera de potenciarse.
El Galaxy ha tenido una temporada de altibajos, pero su reacción reciente demuestra por qué no conviene descartarlo antes de tiempo.
En los Playoffs de MLS, los antecedentes no garantizan nada. Sin embargo, disponer de futbolistas que conocen la presión de las grandes eliminatorias puede marcar diferencias cuando la temporada se reduce a partidos decisivos.
Decision Day: la mística galáctica se juega en Utah
La próxima parada tendrá todos los ingredientes de una final anticipada.
El sábado 7 de noviembre, LA Galaxy visitará a Real Salt Lake en Decision Day (7 p.m. ET | Apple TV). El conjunto de Utah también lucha por alcanzar la postemporada y llega con 42 puntos, apenas dos menos que los angelinos.
La clasificación todavía no está asegurada y otros resultados pueden influir en el desenlace. Pero el duelo directo promete poner a prueba las aspiraciones de ambos clubes.
¿Será este el comienzo de una nueva era galáctica o el último capítulo de una reacción tardía?
Beckham, Keane y Donovan construyeron una dinastía. Ahora les toca a Chucky, Reus y Sergi Roberto demostrar cuánto queda de aquella mística.



